5 Trucos para evitar rozaduras en la bicicleta

Montar en bici puede llegar a ser un suplicio si padeces de rozaduras. Nadie está a salvo ya que la piel se ve sometida a grandes esfuerzos de forma periódica.

Da igual que seas profesional o un aficionado, las rozaduras, la irritación y los granitos son típicos del ciclismo, te contamos cómo puedes evitar que aparezcan y reducir el tiempo de recuperación.

1. Pedalea de pie cada 20 segundos cada 10 minutos:

Es un consejo fácil y tonto pero de este modo reducirás el estrés sobre sobre una misma zona de piel, y con estrés nos referimos a la presión y fricción. Esta recomendación tiene como complemento el que cambies de posición de vez en cuando cómo apoyas en el sillín.

La presión continua sobre los mismos centímetros de piel puede causar grandes daños, por eso si vas cambiando la posición a lo largo de la ruta darás tiempo a tu piel a recuperarse, oxigenarse y resistir el roce.

2. No utilices equipación de algodón

El algodón es un material abrasivo que además retiene el sudor durante más tiempo, por lo que si quieres evitar rozaduras nunca debes utilizar equipación de algodón, da igual que sea para dar un paseo o un entreno corto.

La acumulación de humedad junto a tu piel favorecerá que ésta se macere debilitándola y haciéndola más proclive a los ataque externos como la fricción y bacterias. Si en un trayecto tonto “desgastas” tu piel la dejas menos preparada para soportar en entreno de verdad.

3. Usa una badana de calidad y límpiala adecuadamente

Si pasas muchas horas sobre la bici o no tantas debes saber que te interesa invertir en un buen culote con una badana de calidad, para evitar la aparición de esos granos tan dolorosos en el trasero.

Que sea transpirable, de material que no acumule bacterias y lo suficientemente “acolchada” para evitar aplastar tu piel pero no demasiado abullonada para que incremente el roce.

Para lavarla es importante que lo hagas después de cada entrenamiento lo más rápido posible (nada de dejarla húmeda porque favorece el crecimiento de mircroorganismos) y hazlo dada la vuelta, para que el lavado se lleve todos los restos de piel, sudor y suciedad que pueda quedar en ella.

¡Por cierto! Nunca uses ropa interior debajo del culote, esto solo incrementará el roce y aumentará la posibilidad de que el tejido se acumule en ingles y pliegues ocasionando daños mayores.

4. Usa antifricción especializado y duradero

Sabemos que la vaselina es un recurso extendido, pero no es la mejor opción ya que tapona tus poros y además se desplaza arrastrada por el culote durante la sesión. 

Debes buscar antifricciones especializados, de larga duración y que además traten los síntomas asociados a la rozadura como el escozor y la hinchazón. Si además hidratan en profundidad tu piel son la mejor opción, ya que el escozor se produce por la deshidratación de la piel que ha

Te recomendamos nuestro bálsamo antifricción especializado en las necesidades de los deportistas. Nutre e hidrata tu piel, crea una capa externa protectora y contiene manzanilla y caléndula para combatir la irritación e inflamación del tejido. Es un producto concentrado y natural por lo que con poca cantidad obtendrás grandes resultados, debes aplicártelo 10 minutos antes de ponerte la equipación para que tu piel lo absorba alargando así el tiempo de protección.

Para evitar la aparición de granos en el culo debes exfoliar bien tu piel.

Con el roce la piel de tu trasero se engrosa para protegerte y esto dificulta la salida del vello provocando que se enquisten. Exfoliando tu piel regularmente irás retirando las capas muertas de piel permitiendo que tus poros “respiren”, eliminando suciedad acumulada y permitirás a los pelillos salir fácilmente y sin que se “infecten”.

5. Ajusta tu sillín

La elección de un sillín adecuado a tu anatomía también importa, ya que la postura al pedalear dependerá de éste. 

No todo el mundo sabe que los sillines tienen talla, y que ésta no depende del tamaño de tu pandero, sino de tu sexo y de la ubicación y distancia de tus isquiones (los huesos de tu pelvis que soportarán tu peso sentado sobre el sillín).