Badana y forúnculos: la historia interminable en ciclismo.

¿Sabías que los forúnculos es una de las causas más comunes por las que un ciclista tiene que parar?

Lo primero que debemos distinguir es la diferencia entre dolor de culo y forúnculos:
Una cosa es rodar con dolor de culo, que al final ajustando/cambiando el sillín, alternando de posturas en la marcha y unos días de descanso vale. Si persiste siempre está la opción de acudir al biomecánico para ajustes más importantes.
Y otra cosa es la temida aparición de forúnculos. Técnicamente los forúnculos (o furúnculos) son una infección de la raíz de un folículo piloso que se expande al tejido colindante. Coloquialmente y literalmente son unos dolorosísimos granos en el culo del ciclista que le impiden siquiera rozar el sillín.

Los forúnculos no son granos normales, sino que se deben a una infección por lo que pueden aparecer de forma aislada o agrupados. Normalmente aparecen en zonas con vello y expuestas al roce. Las zonas más comunes donde aparecen los forúnculos son las axilas y nalgas, las caderas donde rozan la cintura de los vaqueros y las ingles también son una zonas favorables a los forúnculos.

Causas de los forúnculos en ciclismo:  

Saber por qué aparecen los forúnculos es básico para poder prevenirlos y evitar que se desarrollen y terminen por impedir seguir montando el bici.

Los forúnculos son el resultado de una infección bacteriana por lo tanto en su prevención hay una palabra clave: higiene.

Higiene de la badana:

Tanto de las zonas más vulnerables (glúteos, perineo e ingles) con jabón neutro, para no acabar con las defensas naturales de nuestra piel y exfoliando ligeramente la zona. De este modo estaremos no solo eliminando la suciedad de la piel así como las capas muertas de piel.

El otro gran punto de atención con la higiene es la de la badana, maillot y equipación en general. No nos cansaremos nunca de repetir que hay que limpiar la badana después de cada salida.

Sin excusas.

El sudor, polvo y suciedad del sillín deben eliminarse, sino se convierten en el caldo de cultivo perfecto para las bacterias que formarán los forúnculos.

También es importante el tipo de badana, pero aquí no hay una respuesta única, cada culete tiene sus preferencias en tacto, acolchado, transpiración… lo que sí te decimos es que no escatimes. Una buena badana es una de las mejores inversiones que puede hacer un ciclista por su rendimiento y salud.

Hidratación insuficiente:

Si nuestra piel no está hidratada es muy probable que durante la actividad deportiva del ciclismo se creen microgrietas por el roce y la fricción, y éstas son la puerta de entrada perfecta para las bacterias.

Por eso es muy importante mantener las zonas de contacto bien hidratadas. De hecho uno de los puntos clave de nuestro bálsamo antifricción es ese, que no solo creara una capa física protectora ante el roce, sino que a la vez hidratara y nutriera la piel haciéndola más resistente.

En muchos blogs y algunos artículos encontraréis el consejo o truco de aplicar cremas o vaselina directamente sobre la badana pero esto es contraproducente. Por un lado porque estaremos ensuciando la equipación haciendo que su limpieza sea más complicada y que siempre queden restos entre las fibras y por otro estaremos desperdiciando crema y vaselina, ya que donde debe hacer efecto es en la piel no en la ropa.

De hecho el truco (del almendruco) para evitar las rozaduras es aplicarte las cremas antifricción 10 minutos antes de ponerte la equipación, para dar tiempo a tu piel a absorberlo y prepararse, es como un buen estiramiento y calentamiento antes de salir, más vale prevenir que no curar.

Vale ya sabemos cómo prevenir, pero qué pasa cuando ya han aparecido los forúnculos... 

Ciclo de vida de los forúnculos:

1. Empiezan como una pequeña rojez, acompañada de una leve inflamación que escuece y molesta. Parecen un granito normal.

2. Si no es tratado rápidamente comienza a hincharse y gana tamaño (al mismo ritmo que aumenta su molestia).

3. Si son sometidos a presión y roce pueden reventar, causando gran dolor y, lo más importante, expandir la infección. Y vuelta a empezar.

¿Cómo acabar con los forúnculos de una vez por todas?

Partimos de la base que lo más eficaz es la prevención, pero si aún teniendo una higiene exhaustiva e hidratando la piel de las zonas problemáticas han aparecido es hora de saber cómo tratar los granos en el culo:

Si los forúnculos están en fase inicial (rojez y pequeña molestia) bastaría con parar unos días de la bici y evitar sudar durante estos días. Si de manera reiterada aparecen cada vez que subes a la bici... es hora de cambiar la badana, lo más seguro es que esté infectada.

Si durante la etapa notas que empiezan a escocer y se están formando es una buena idea alternar ratos de pie y diferentes posturas sobre el sillín, aliviando la presión sobre los forúnculos incipientes.

Algo a evitar es cambiar la física de tu bici... ya que puedes forzar postura y acabar con una lesión muscular o sobrecarga importante. Es mejor que pares unos días.

Fase de inflamación y dolor: para. No hay más consejo. Para unos días y dejar a tu cuerpo recuperarse. Darte baños con agua fría con sal te ayudará a aliviar la sensación de ardor y secar la zona. 

Para evitar que se extienda la infección puedes aplicar agua oxigenada sobre la zona con un algodón o gasa estéril.

Si la infección no baja es hora de acudir a tu médico o dermatólogo para que te recete, si es necesario, una pomada antibiótica. Este tipo de cremas solo debes aplicártelas en casa de que te recete un médico, te explicamos por qué en nuestro post sobre el mal uso de la blastoestimulina.

Lo que nunca es buena idea es reventártelos, pero si se han abierto te recomendamos nuestro bálsamo regenerante para acelerar la recuperación.