CHECKLIST PARA RUTA DE MONTAÑA: 8 cosas que revisar antes de salir a la montaña

Es muy fácil liarnos con un atractivo plan de salida al campo, pero si no solemos hacer rutas por la montaña y en puentes y vacaciones si nos gusta hacer rutas para conocer nuevos paisajes es muy importante contar con una checklist que nos guíe para estar preparados, prevenir incidentes y tener soluciones antes de empezar una ruta.

También es muy fácil confiarse si somos montañeros o senderistas habituales pero la naturaleza es impredecible, una tormenta, una torcedura de tobillo, que nos dé una pájara… están a la orden del día. Pueden pasar mil cosas durante una ruta por eso es muy importante que nuestra mochila de montañero esté bien aprovisionada.

Tampoco tener un físico de 10 es garantía para enfrentarnos a una ruta, no es lo mismo hacer deporte en un gimnasio, un parque, un rocódromo, por la ciudad y sus alrededores que en alta/media montaña, sin accesos rápidos, zonas aisladas y sin una ambulancia a 5 minutos. Las lesiones, accidentes o fenómenos meteorológicos inesperados ocurren, es mejor estar preparados.

Desde Najara Biocosmetics hemos preparado una lista de esos básicos de seguridad que debemos checkear antes de salir rumbo a la montaña:

1. Llevar la ruta impresa.

Nunca sabemos cuando nuestro smartphone nos puede fallar, se nos puede caer o mojar, y preparar una ruta B por si la primera está impracticable. Puede que nos encontremos con un nevero inesperado, un corrimiento de tierra o que por la noche haya caído una lluvia que haya dejado una zona de muy difícil acceso. Conocer la orografía de la zona de forma general nos puede ayudar en caso de perdernos por el camino y orientarnos para saber en qué dirección movernos. Conocer las gargantas, pasos de agua ocasionales, ubicación de los pueblos o rutas cercanos o zonas de fácil acceso nos puede salvar la vida.

2. Llevar el móvil totalmente cargado. 

Ahora es más importante que nunca ya que no solo lo usamos para llamar, sino para orientarnos, hacernos fotos, consultar datos… También es muy aconsejable que antes de adentrarnos en una zona desconocida o escarpada comprobemos que tenemos cobertura y asegurarnos de que podremos llamar al 112 en caso de necesitarlo.

3. Checkear el tiempo pormenorizado durante la ruta y los días previos.

Esto último es muy importante para prever las condiciones del terreno: barro, nieve, placas de hielo… y poder equiparnos en condiciones. Mirar el tiempo por horas durante la ruta nos servirá para planificar una ruta segura a al menos prever una tormenta a media tarde o llevar una reserva extra de agua en caso de altas de temperaturas. Nunca hay que olvidar que si subimos a alta montaña el clima puede ser muy contrastado entre el inicio de la ruta y el clima de la cumbre. Lleva siempre ropa de abrigo, la ruta se puede complicar y alargarse, una vez desaparece el sol las temperaturas en altura pueden caer de forma brusca.

4. Calzado adecuado:

Ni estrenar calzado de ruta ni usar unas botas que llevan años guardadas en el garaje.

  • - Estrenar botas: el calzado nuevo debe adaptarse a nuestra forma del pie, algunas zonas tienen que ablandarse y adaptarse a la forma concreta de nuestro pie. Es muy importante caminar antes con las botas pequeños ratos para que se doblen y estiren un poco las suelas, que el talón se ablande, conocer la tensión de los cordones adecuada… para evitar rozaduras, ampollas e incluso tendinitis durante una ruta. Si estrenamos botas durante una ruta nos arriesgamos a que nos salga una ampolla que nos obligue a modificar nuestra pisada y la ruta se convierta en una tortura y que esto nos pueda provocar una lesión más a largo plazo.
  • - Botas viejas: lo primero que debes saber es que las botas de montaña caducan, sí caducan, más concretamente las suelas. Para que las botas sean ligeras, tengan el agarre, resistencia y la flexibilidad adecuados se componen con distintos materiales que con el tiempo y la humedad ambiente se van degradando. No te fíes de las apariencias, la suela puede parecer estar en buenas condiciones pero que, a mitad de ruta, o en cuanto pises agua o nieve se empiece a resquebrajar y deshacerse dejándonos tirados en medio del monte. Si quieres volver a usar unas botas antiguas pruébalas en un paseo corto y lleva calzado de repuesto. Desde Najara Biocosmetics te animamos a que no tires las botas viejas si lo único que falla es la suela, puedes llevarlas a un zapatero para que sustituya la suela y así alargar la vida útil de esas botas que tanto te gustan, es una opción más eco, económica y además estarás apoyando a la economía local ¡son todo ventajas!
  • - Calzado diario: tampoco debemos confiarnos si decidimos llevar las deportivas de todos los días, puede que para correr o andar diariamente sean estupendas, pero su suela no está preparada para los cambios de terreno, rocas puntiagudas, no tendrán el agarre necesario para evitar resbalones por rocas, etc. Otro de los factores más importantes es que los deportivos son traspirables para proteger tus pies del sudor durante el ejercicio, pero en montaña es muy importante que sean impermeables pues es fácil tener que cruzar un río, pisar nieve, andar por una zona de barro o que nos caiga una tormenta. Caminar durante horas con los pies empapados fácilmente macerará nuestra piel facilitando la aparición de ampollas, rozaduras e incluso hongos.
  • - Chanclas: ni que decir tiene que las chanclas son la peor idea de la historia para hacer una ruta, nos harán ampollas, se romperían al pisar una roca afilada, no protegen nuestros tobillos de torceduras, no son antideslizantes y probablemente se rompan a mitad de camino. Lo sentimos, pero si estás de vacaciones y ves una ruta que parece interesante pero no llevas el calzado adecuado es mejor que no te lances a ella y mucho menos que te arriesgues en chanclas a llegar a esa calita tan aislada. La seguridad es lo primero.

5. Una mochila bien pertrechada.

  • - Llevar agua de sobra, más vale pasarse que quedarnos cortos y sufrir deshidratación o un acabar bebiendo de una poza o riachuelo que puede terminar en una gastroenteritis aguda. Si además vamos con niños o personas mayores es más importante ya que estos colectivos pueden sufrir deshidratación más rápidamente y que no sepan distinguir las señales.
  • - Frutos secos, fruta deshidratada o barritas energéticas: el popular picoteo para la marcha. Aparte de la comida que tengas prevista debes llevar una reserva extra de energía, son las llamadas raciones de marcha con las que evitarás la temida ‘pájara’: piernas que pesan cada vez más, te cuesta mucho seguir, notas un ligero mareo… La pájara se produce cuando el rendimiento físico se deteriora bruscamente a causa del agotamiento de las reservas de glucógeno del hígado y los músculos, muy típica en deportes de resistencia como el trekking o senderismo. Las raciones de marcha se caracterizan porque te aportan ese extra de energía sin necesidad de detener la marcha por lo que deben pesar y ocupar poco espacio, además de ser fáciles de consumir. En serio, son muy importantes. Los mejores alimentos naturales son los frutos secos (están compuestos por grasas no saturadas, incluyen además proteínas de origen vegetal, calorías, vitaminas y minerales como el potasio, magnesio y fósforo, también son ricos en hidratos de carbono complejos y Omega 3) y la fruta deshidratada (por su gran contenido de hidratos de carbono simples, provitamina A, vitamina B1, vitamina B3 y minerales como calcio, hierro y potasio). Las barritas energéticas también son una opción, el tipo de barritas energéticas más adecuado para deportes de resistencia son las llamadas hidrocarbonadas, es decir, cuyos ingredientes principales te aportan hidratos de carbón.
  • - Protector solar, da igual si hace menos 5 grados o el cielo está nublado: el viento, el reflejo de la luz en la nieve, y largas horas expuestos al sol pueden destrozarte la cara, hombros, brazos, nuca… Y la piel tiene memoria. Además, es muy recomendable que lleves protector solar para los labios, acabar con ellos llenos de grietas y resecos no es un signo de buen montañero. También es importante que protejas tu cabeza del sol o bien con un gorro/gorra o un simple pañuelo, sufrir una insolación a mitad de camino no una buena idea, siendo tan fácil prevenirlo.
  • - Ropa de invierno, ropa de verano y recambio de calcetines. Ya hemos hablado de los climas cambiantes en ruta, nunca te fíes de la temperatura del inicio de la ruta, es preferible cargar con un forro polar y no necesitarlo a sufrir una hipotermia de vuelta ya con las fuerzas mermadas. Respecto a llevar recambio de calcetines es muy importante, si te sudan mucho los pies o has terminado con el agua por las rodillas poder sustituir los calcetines por unos secos te ayudará a entrar en calor y a evitar que tus pies se maceren y llenen de ampollas.
  • - Botiquín: antifricción, tiritas, repelente, venda, esparadrapo de tela… son básicos para estar listos ante cualquier imprevisto, y en la montaña, tarde o temprano pasará. Te dejamos un post que nos ha gustado mucho de un club de senderismo valenciano con una guía muy completa: Senderismo y trekking: el botiquín ideal. Una buena idea es llevar siempre nuestro Bálsamo Neutro, funciona como antifricción, alivia pequeñas picaduras, te protegerá el rostro del viento y además es válido para las pieles más sensibles.

    6. Avisar a una tercera persona.

    Si planes hacer la ruta tú solo/a debes avisar de la hora de salida y hora prevista de llegada, en caso de que te pase algo podrán dar la voz de alarma con tiempo y puede salvarte la vida.

    7. Darse la vuelta es la opción correcta. 

    Al más mínimo signo de lesión o agotamiento baja el ritmo o date la vuelta, es mejor poder repetirlo en otra ocasión a sufrir un accidente.

    8. Acondicionar la marcha al nivel del más débil.

    Si un miembro del grupo no puede seguir el ritmo es una temeridad que se fuerce a hacerlo, las lesiones o lipotimias están al acecho y estropearán la jornada para todo el grupo. En la montaña nadie se queda atrás. Esto nos recuerda que nada de brabuconadas, ni competir con otros senderistas ni lanzarnos a correr ladera abajo, es mejor prevenir que lamentarnos después.

      Y por último:

      No te confíes, la montaña cambia en minutos y más de un día para otro. Por muchas veces que hayas hecho una ruta nunca debes subestimarla.