Cómo afecta el magnesio a la piel del deportista

El magensio, carbonato de magnesio o tiza es uno de los materiales más famosos del mundo del deporte. Pero… ¿Cómo afecta el magnesio a la piel del deportista?

La imagen del gimnasta soplándose las manos, el escalador echando mano a la magnesera antes de un pegue o del deportista usando el magnesio líquido en el gimnasio son escenas que se repiten continuamente ya que el magnesio aumenta el rendimiento deportivo en estos deportes.

Ventajas del uso de magnesio (sólido o líquido) en el deporte:

Mejora el agarre

La principal ventaja y la razón por la cual es tan popular el magnesio entre los deportistas, es la capacidad del magnesio de absorber el sudor de nuestras manos y aumentar la fricción. Nuestras manos tienen una capa lípida que funciona de aislante y protege nuestra piel de infecciones y agentes externos o lo que es lo mismo una capa de grasilla que junto con el sudor provocado por el esfuerzo físico dificultan el agarre.

Crean una capa líqueda que funciona de lubricante entre nuestra piel y la roca, la barra, la anilla, o el material que sea disminuyendo la fricción y facilitando que se resbalen. El magnesio absorbe el extra de líquido aumentando la fricción y afianzando el agarre.

Previene caídas:

En escalada es clave un buen agarre, sobre todo teniendo en cuenta en que muchas ocasiones un dedo o dos son las únizas áreas de contacto del deportista, por lo que facilitar el agarre es una garantía ante caídas.

Previne lesiones: 

Al evitar resvalones, deslices o desplazamientos evitamos que la carga se desvíe, el deportista se desequilibre y/o fuerce de posturas.

En gimnasia deportiva es vital que el deportista clave la salida o entrada a los aparatos sino las caídas pueden ser terribles teniendo en cuenta la fuerza y velocidad que alcanzan en sus ejercicios.

En crossfit o powerlifting son habituales las lesiones de compensación, derivadas de hacer rebotar la barra en las manos para mejorar el agarre. Con el uso de magnesio minimizamos este tipo de acciones protegiendo nuestros músculos y articulaciones de la sobrecarga y presión típicas de esos movimientos compensatorios.

Consecuencias y problemas del uso de magnesio en la piel:

El magnesio reseca tus manos:

Absorbe el exceso de humedad y con ello facilita la deshidratación profunda de la piel provocando las típicas grietas en las palmas de la mano, alrededor de las uñas, escamación de la piel. El resultado son unas manos irritadas y sensibles.

IMPORTANTE: el magnesio líquido reseca mucho más tu piel, ya que uno de sus ingredientes es el alcohol que también es un potente desecante, por lo que si usas este tipo de magnesio debes tenerlo en cuenta.

Facilita el desprendimiento de callos:

Al resecar la piel también reseca los callos, que son capas de piel muerta acumuladas para proteger la piel de la presión y la fricción. Si estas capas de piel se resecan pierden flexibilidad haciéndose más quebradizas y facilitando que se “desgarren” con la presión del agarre arrastrando todo el callo y provocando una lesión leve pero dolorosa y muy molesta.

También facilita que se levanten pellejitos aumentando las posibilidades de enganchón facilitando los callos arrancados.

El magnesio mancha: 

Da igual el tipo de magnesio que utilices: el magnesio en polvo, en bloque, en bola o líquido deja residuos. Siempre. Además del que usado en exceso y en espacios cerrados puede dificultar la respiración, de hecho está prohibido en muchos gimnasios por este motivo.

En el medio natural puede resultar un problema para la propia roca “puliendo los agarres” en las zonas masificadas e incluso llegar a suponer en un problema para la fauna y flora. Una buena práctica es llevar un cepillo de cerdas fuertes para eliminar los restos de magnesio antes y después de escalar, estarás protegiendo la zona y podrás disfrutar de una buena jornada de escalada.

Poco ecológico:

Al final de este post te contábamos la huella medioambiental que la extracción del magnesio supone, por lo que racionaliza su uso. Aunque queda muy guay no es necesario echarte gran cantidad para aplaudir y formar nubes de magnesio.

Para prevenir las contraprestaciones del uso de magnesio es necesario tener una rutina de cuidado de manos. Suena muy complicado pero no es más que te laves las manos inmediatamente después de dejar de usar el magnesio (para evitar que siga desecando tu piel más tiempo del necesario), que te eches crema hidratante SIEMPRE después del uso de magnesio (obviamente te recomendamos nuestra crema que además cuenta con ingredientes regenerantes que ayudarán a tu piel a recuperarse tras casa sesión) y que vigiles el jabón que utilizas.

Los jabones y geles son estupendos para la higiene pero no tanto para nuestra piel ya que acaban con la microbiota y la capa lípida de protección de nuestra epidermis por lo que si sometes a tus manos al magnesio, la presión y el roce es importante que las mimes escogiendo jabones neutros para tu piel. Busca además jabones que contengan ingredientes huectantes para ayudar a tu piel a restablecer su hidratación.

Si tu piel tiende a las grietas eternas en las manos, de esas que se abren una y otra vez o tienes callos desprendidos te aconsejamos nuestro bálsamo regenerante, mucho más intesivo que la crema. Para “casos extremos” y recuperación de callos en tiempo exprés úsalo en pegote sobre el callo, o la grieta cúbrelo con un guante toda la noche y notarás la diferencia.