¿Cómo escoger tu tipo de magnesio?

Si tu deporte va de manos más que de culo, este es tu post.

Nuestra piel necesita estar hidratada, y naturalmente las manos no son una excepción, por eso tiene mecanismos propios para mantenerse hidratada lo que incluye una capa externa o barrera formada por lípidos y otros agentes hidratantes, su contrapartida es que vuelve nuestras manos más resbaladizas y perjudica un agarre firme. Si a este hecho le sumamos el sudor derivado del propio deporte, o los nervios al hacer algún paso duro, el resultado son unas manos húmedas y resbaladizas.

Este problema no es solo un problema de escaladores. Gimnastas, levantadores de peso, o simplemente cualquier deportista que necesita agarres firmes y seguros, sufre el mismo inconveniente. La solución más utilizada para este problema es el magnesio.

John Gill, escalador norteamericano, fue quien popularizó su uso, gracias a su experiencia en gimnasia conoció los beneficios del magnesio para mejorar el agarre. El magnesio utilizado por los deportistas no es más que carbonato de magnesio (MgCO3). Con el magnesio lo que conseguimos es eliminar la humedad de la piel, neutralizar las grasas naturales de nuestra piel y aumentar la capacidad de adherencia entre el objeto y la mano, ya sea una roca, una mancuerna o unas anillas.

El magnesio deportivo proviene de la magnesita, que está compuesta de carbonato de magnesio, hierro y cristales de carbonato. Mediante un proceso de calor se separa el hierro y los cristales de carbonato, quedando un bloque de carbonato de magnesio.

Dependiendo del uso del magnesio, puede haber variaciones, por ejemplo, el magnesio para los gimnastas, está mezclado con talco para facilitar la fricción, lo cual no es muy positivo para la escalada. Por ello cuando vayamos a comprar magnesio, hay que fijarse en elegir uno específico para nuestro deporte. En este post vamos a analizar los magnesios más adecuados para la escalada.

Dentro de los magnesios de escalada, todos son diferentes dependiendo de la forma de fabricación, del proceso de trituración y en algunos casos los aditivos que utilicen las marcas. Existen diferentes formatos para el magnesio: en polvo, en roca, en bola o líquido.

  1. Magnesio en polvo:
    El más conocido. Partiendo del bloque de magnesio puro, se tritura por medios mecánicos, comercializándose en diferentes grosores y texturas según la marca, se puede encontrar en bolsas de diferentes tamaños. Para utilizarlo, solo debemos introducir el magnesio en nuestra magnesera, teniendo cuidado de no llenarla más de una cuarta parte, recuerda que tienen que entrar tus manos. Durante la escalada solo debemos introducir las manos en la magnesera y el magnesio queda adherido a las manos.

  2. Este formato es fácil de usar y cubre completamente la mano de magnesio. Como inconveniente debemos destacar que no es fácil de dosificar, por lo que suele manchar bastante y crear nubes de polvo, lo que usado en locales cerrados como gimnasios o rocódromos puede ser un gran inconveniente, no solo de limpieza, sino porque terminamos respirándolo. Suele estar prohibido en rocódromos pequeños o gimnasios.

  3. Magnesio en bloque:
    Este tipo de magnesio se comercializa en bloques, barras o trozos. Para utilizarlo se parte en trozos más pequeños, que se meten en la magnesera y se van triturando según se vaya necesitando. Este tipo de magnesio es más económico y evita en gran medida el polvo generado con una trituración mecánica.
    Su composición y modo de uso es muy similar al del magnesio en polvo, con el inconveniente de que tenemos que ser nosotros quienes lo trituremos, pudiendo no aprovecharlo al máximo y retrasándonos en nuestra escalada.

  4. Magnesio en bola.
    Una bola de magnesio no es más que una malla, porosa, donde se introduce magnesio y se cierra en forma de bola. Para su uso, solo tienes que estrujar la bola y el magnesio va saliendo por los poros de la malla. Es una forma sencilla y limpia de aplicarte magnesio.
    Las bolas de magnesio se comercializan en diferentes tamaños, asegúrate de elegir una que se adecue al tamaño de tu mano.
    Es un formato más cómodo, pero claro también menos económico.

  5. Magnesio líquido:
    El más limpio. El magnesio líquido es una mezcla de magnesio y alcohol. Para utilizarlo, basta con ponerte un par de gotas en las manos y frotar. En pocos segundos el alcohol se evaporará, dejando la mano cubierta con una película de magnesio.

    Esta aplicación tiene una gran ventaja, que no genera polvo, en algunos rocódromos es el único que está permitido. Por otro lado, tiene varios inconvenientes, al ser de base alcohólica, el uso prolongado reseca mucho la piel de las manos, dejándolas más expuestas a heridas. Por otro lado, en vías no es muy práctico, ya que a mitad de vía no es muy cómodo sacar el bote de magnesio, por lo que su uso queda relegado solamente a rocódromos y boulder.

Evidentemente, no hay un magnesio mejor o peor para escalada, cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes y cada escalador es un mundo. Con el tiempo y la experiencia sabrás encontrar el que más se adapta a tus necesidades.

Lo que sí tienen todos en común es que terminan resecando de forma profunda nuestra piel dando lugar manos ásperas y piel menos flexible siendo menos resistente a roces y cortes. Para poder alargar tus entrenamientos y poder enfrentarte a vías más largas y complicadas es muy importante que después del uso de magnesio contrarrestes sus efectos usando cremas hidratantes específicas (tras habertelas limado antes con agua). 

Una piel sana y resistente puede marcar la diferencia.

Por último nos gustaría compartir una reflexión, el magnesio tiene una importante huella medioambiental, por lo que reducir su uso y buscar marcas que se preocupen por el medio ambiente es importante.

La gran mayoría de su extracción se produce en China, y aunque en los últimos años tiene una política mucho más restrictiva para proteger el medio ambiente que ha provocado el cierre de muchas plantas de magnesita y la transformación de la industria minera, esta industria sigue dejando una triste huella.

El mayor problema de las minas es la emisión de polvo. Éste cae sobre la tierra y la vegetación acumulándose en una dura capa.

La Academia de Ciencias de China en Liaoning ha realizado estudios que ponen de manifiesto que la extracción de magnesita produce la muerte de la vegetación a gran escala, la degradación del suelo y una actividad microbiana reducida. El polvo en suspensión y acumulado en plantas y suelo impide la fotosíntesis y la por lo tanto la respiración de las plantas y el suelo dando lugar a la muerte de la vegetación y disminución de su rendimiento en amplias zonas .

Otra buena práctica es limpiar las zonas de escalada una vez las usemos, intentar no dejar marcadas las rocas y mucho menos limpiar y sacudir nuestras magneseras en el campo.