Cómo evitar que te pellizquen los callos al levantar peso

 Crossfit, halterofilia, calistenia son deportes que tienen una consecuencia común: callos que pellizcan.

¿Pero es una consecuencia inevitable? ¿Es algo inherente a este tipo de deportes? Algunos te dirán que sí: el levantamiento de pesas, colgarte de barras, anillas, cuerdas… te provoca callos para que las manos no se te llenen de ampollas cada vez. Cuando tienes callos coges peso, te cuelgas y demás pues… te pellizcan, es inevitable que los callos duelan.

Pero la verdadera respuesta es NO.

No es inevitable tener callos y que éstos te pellizquen.

Basta con tener un correcto mantenimiento de tus manos y callos para que puedas quedarte solo con la parte de buena de los callos.

Ya en post anteriores vimos que los callos son el mecanismo de defensa de nuestra piel para protegernos de roces y presiones. Son, ni más ni menos, que la acumulación de capas de piel “muerta” que forman una barrera más dura y resistente, técnicamente se llama hiperqueratinización de la piel. 

¿Por qué “pellizcan” los callos?

Los callos pellizcan porque se vuelven demasiado rígidos y tienen bordes irregulares que chocan con la piel de alrededor, menos endurecida y más sensible, provocando sensación de dolor e incluso dolor. En casos graves provocan hipersensibilidad en tus manos que hace que el mínimo roce/agarre sea doloroso impidiéndote realizar actividades básicas como conducir. En resumen los callos pellizcan al agarrare por un motivo: un mal mantenimiento, lo cual es una buena noticia, significa que solucionarlo es fácil.

¿Cómo evitar que tus callos te pellizquen la piel?

  1. Evitar callos grandes e irregulares: usa la lima para convertir tus riscos en dunas

Dejar crecer a sus anchas nuestros callos (bajo la premisa que cuanto más grandes más nos protegen) es un error. Como hemos dicho son capas de piel muerta acumuladas por lo que las más externas son más “viejas” y menos función protectora tienen, es decir, al final son un estorbo. Estas capas externas se van desgastando dando lugar a callos irregulares, con aristas y pellejos perfectos para engancharse y pellizcarte al flexionar dedos y manos.

La clave está en mantener un tamaño adecuado de nuestros callos, un truco fácil para saber cuándo debes limar un callo: si lo puedes pellizcar con los dedos es hora de limarlo.

Limarte los callos no significa que los hagas desaparecer, sino que reduzcas su altura hasta no poder agarrarlo, pero sobre todo es limar los extremos para lograr una transición suave hacia el resto de la piel. Nada de castillitos, tus callos deben ser como suaves lomas en tu mano, más gráficamente: deben ser una duna más que un risco.

Si tus callos crecen mucho corres el riesgo de que comiencen a crecer para abajo y terminen rompiendo las capas internas de la piel provocando mucho dolor e hipersensibilidad. Muchas veces cuando decimos que los callos nos pellizcan no es porque te pillen la piel sino que nos referimos a esta sensación de dolor, para evitarlo es el mismo remedio, limar los callos. Es una forma de controlar su crecimiento.

Si tus callos son muy duros intenta limarlos tras una ducha, pero TEN CUIDADO, la piel estará más reblandecida lo cual te permitirá limarlos más fácilmente pero también son más proclives a que te pases limando.

En nuestra tienda online encontrarás varios kits que incluyen una lima específica para el limado de callos: Kit Cuidado de Manos y Kit que nada te pare.

  1. Callos flexibles: alimenta tus callos

No, no nos hemos vuelto locos. Al igual que tus músculos necesitan alimento para funcionar y dar lo mejor, tus callos también necesitan alimento para protegerte bien.

Para evitar callos duros y rígidos es necesario que las capas de piel que los formen sean flexibles y se adapten a los movimientos y agarres que realices.

¿Qué necesitan las capas de tus callos para ser flexibles? HIDRATACIÓN.

La piel de tus callos necesita un aporte extra de hidratación (y no es que necesiten meterse bajo el agua un buen rato, porque paradójicamente cuanto más a remojo estén más se deshidratan, cuidado con las duchas demasiado largas o tardes de piscina).

Tus callos necesitan cremas con sustancias "humectantes", que acumulen agua dentro de la piel (como la glicerina) y sustancias de “efecto oclusivo”, que evitan la pérdida del agua de nuestra piel (como la lanolina). También es importante que las cremas que te eches no contengan contenga perfumes con base alcohólica, ya que éste tiene consecuencias desencantes.

Debes hidratar tus manos tras cada sesión de entrenamiento, siempre después de lavarte las manos para eliminar los restos de magnesio, sudor y suciedad. Desde Najara Biocosmetics te recomendamos nuestra crema, que además de hidratar profundamente tus manos ayudará a la regeneración más rápida de tu piel para evitar grietas y otros problemas derivados de la actividad física.

Si tienes callos muy endurecidos e irregulares es mejor que confíes en el bálsamo regenerante nuestra versión intensiva, un cosmético más condensado.

De este modo no solo lograrás que tus callos no te pellizquen sino que tus manos ya no serán manos ásperas y desagradables. ¡Pasa de las caricias que exfolian!