Cómo pasar de ampollas a callos sin pasarlo mal

Crossfit, escalada, powerlifting… los deportes de manos vienen asociados a las dichosas ampollas.

Las ampollas de las manos no solo son típicas de aquella vez que te creiste jardinero u hortelano sino también de empezar un deporte o modalidad o al apuntarte de nuevo al gimnasio suele tener asociado la aparición de ampollas, y si eres constante en la actividad terminarán convirtiéndose en callos.

Para acelerar el proceso por el cual las ampollas dolorosas se convierten en callos protectores tenemos varias áreas de actuación.

1 Cura y recuperación de ampollas:

Como ya os contamos hace tiempo si la ampolla no te duele ni te impide una actividad normal la recomendación es no pincharla, ahora bien si te duele mucho y te limita mucho los movimientos sí debes pincharla para evitar que reviente.

La ampolla protege tu piel de infecciones y le da el tiempo necesario a tu piel de recuperarse. Si la pinchas que sea con una aguja desinfectada (alcohol) y haciendo dos pequeños orificios en lados opuestos de la ampolla, para poder vaciarla y que la piel levantada se deposite sobre la piel dañada.

Durante un par de días desde la aparición de la ampolla no debes volver a hacer deporte, debes dejar a tu piel cicatrizar. Manten la zona hidratada y apóyate de cremas regenerantes para acelerar su recuperación como nuestra crema regenerante.

2 Tiempo de exposición

Una vez recuperadas tus manos de las ampollas debes planificar tus entrenamientos en función de tus manos (no de tus músculos, ni horarios).

Empieza por sesiones más cortas, cuando notes la zona enrojecida para, lávate las manos, hidrátalas y pasa a otro tipo de ejercicios donde las manos no deban soportar presión, roce o torsión.

De este modos irás mandando un mensaje controlado a tu piel de que debe fortalecerse, sin llegar a dañarla (lo que retrasaría el proceso de formación de callos)

3 Limado e hidratación

Si durante 3 semanas (famosos 21 días) eres paciente y entrenas cada día un poco más (más kilos, más repeticiones, más saltos) pero sin pasarte irás dando tiempo a tu piel de engrosarse y volverse resistente.

Los callos en las manos que son fruto de la repetición de una misma actividad, sirven de protección y ayudan a resistir el dolor de determinados ejercicios.

Una vez formados los callos no significa que puedes dar rienda suelta a tus ansias de entreno, los callos exigen un mantenimiento para seguir protegiéndote. Mantener una rutina de cuidado de manos es básico para el deportista (te recomendamos nuestro kit de manos), y no por razones estéticas, sino para mejorar tu rendimiento.

Evitarás que se te abran los callos o padecer los dolorosos callos internos.

Pero en resumen te diremos que debes: hidratar tus manos diariamente, limar tus callos una vez a la semana (mejor después de la ducha) y detectar las señales que te mandan tus callos: si se vuelven blanquecinos o amarillentos, si sus márgenes se vuelven irregulares.

Te dejamos dos post más sobre callos: qué no hacer con tus callos y evita que tus callos te pellizquen.