¿Cómo preparase para una ruta de montaña en invierno?

 

El senderismo en invierno es un gran plan, pisar nieve virgen, menos afluencia de domingueros, cielos impresionantes... pero tiene un gran inconveniente, el frío.

Hacer rutas bajo cero requiere que prestes especial atención a tu ropa, equipación, apps y cuidado personal si no quieres acabar la ruta con una hipotermia, sabañones o la piel destrozada.

Tips sobre equipación y ropa para rutas invernales:

 La más básica e importante es... vístete con muchas capas. Evita prendas súper abrigadas y sustitúyelas por varias capas medias. Esto te permitirá:

- Adecuar tu vestimenta al nivel de esfuerzo físico. No es lo mismo el abrigo necesario en plena subida, como en los descansos o en bajada.

- Dependiendo de la ruta, además podrás encontrar grandes contrastes de temperatura tanto entre el inicio de la ruta y la cima como en las distintas horas de la ruta. Y qué decir tiene los cambios del tiempo

- Reducir el sudor, lo cual es básico para evitar coger frío, pero también para evitar rozaduras y escoceduras.

- Continuar abrigado y seco, a pesar de que una prenda se moje.

La primera capa debe ser traspirable, y térmica a poder ser.

Lleva siempre calcetines y guantes de recambio, en caso de caída, excesivo sudor o tormenta podrás mantenerte seco/a y caliente.

Este consejo puede resulta básico pero utilizar gorro es una de las medidas más efectivas para mantenerte caliente, la cabeza es una gran superficie a través de la cual perdemos temperatura.

Equipación básica invernal de senderimo y montañismo 

Dependiendo de la ruta pueden ser útiles cuando no imprescindibles los crampones y las raquetas.

Puede que pienses que es equipación de profesionales o gente muy motivada, pero son grandes aliados en cualquier ruta con nieve en polvo, dura o hielo. Eso sí, nada de comprar los crampones y las raquetas y lanzarte a una ruta desconocida.

Aprender a utilizar los crampones lleva su tiempo por lo que te recomendamos utilizarlos antes en territorio controlado. Verás si necesitan ajustes, si te provocan ampollas...

Tampoco debe faltar en tu equipación un mapa impreso e impermeable (la tecnología a baja temperatura puede fallar), manta térmica, batería extra y lo más importante: dejar explicada la ruta y horas de salida y llegada esperada. En caso de accidente puede salvarte la vida, o al menos ahorrarte horas de frío e incertidumbre.

Tecnología para rutas de montaña

El primer paso es estudiar el tiempo de la montaña, no una mirada rápida, sino que debes revisar la temperatura y condiciones esperadas a lo largo de la jornada. Te ayudará a prever tormentas y el horario óptimo para hacer tu ruta. Las web de meteosat te será muy útil.

Llevar tu móvil con geolocalización, estarás preparado para comunicar tu ubicación en todo momento y podrás ver desviaciones de la ruta incluso cuando no tengas referencias visuales. Existen GPS de montaña especializados, si haces muchas rutas invernales quizá deberías realizar una inversión: tendrás más fiabilidad y ahorrarás batería de tu móvil.

La app principal que debes tener es la app del 112, que te permite dar aviso sin cobertura ni tener que marcar 112, además también puede monitorizar tu ubicación automática.

Cuidado de la piel con frío en montaña

El viento y el frío aceleran la deshidratación de la piel dejándola más expuesta a los ataques de los elementos, rozaduras... De ahí que sea típico que después de una ruta bajo cero se te abran los labios, se cuarteen las mejillas o se te irrite la nariz.

El primer consejo es UTILIZA SIEMPRE PROTECTOR SOLAR. Máxima protección, no importa si está nublado.

Segundo no dejes que el frío se convierta en un problema grave. Si alguna parte de la piel se transforma en color púrpura se debe acudir al médico de inmediato y no esperar a que se convierta en color negro.

Ante el frío nuestro cuerpo realiza un mecanismo de defensa que es reducir el paso sanguíneo de los capilares cutáneos, tu piel queda menos irrigada por lo que al terminar necesita un extra de nutrición

Hay zonas de tu cuerpo que no puedes proteger del frío como las mejillas, los labios y la nariz, para ello te recomendamos utilizar un aislante térmico natural a base de cera de abejas y aceite como es nuestro bálsamo protector.

Y si eres de los que siempre tiene las manos y pies helados te recomendamos cremas de efecto calor, que lo que hacen es estimular la circulación sanguínea manteniendo tus extemidades calentitas.

Ahora que ya sabes cómo prepararte te dejamos ideas de rutas invernales que molan.