Manos de deportista ¿Por qué me duelen los callos?

Eres deportista y los callos forman parte de ti, no son bonitos, pero te permiten entrenar más y mejor. Son el mecanismo de defensa de nuestra piel para protegernos de roces y presiones. Cuando comenzamos a practicar un nuevo deporte o actividad física es habitual la aparición primero de ampollas, rozaduras y quemaduras para después transformarse en callos.

Tras unos días de molestias y dolores la aparición de los callos es un descanso, pues nuestras manos ya son capaces de resistir los entrenamientos sin la aparición de ampollas ni hipersensibilidad de la piel. Pero no significa que ya esté todo hecho, el deportista no debe bajar la guardia porque si los callos no tienen un mantenimiento adecuado pueden volver las molestias e incluso terminar con un doloroso desprendimiento que nos haga tener que parar hasta que cicatrice y además nos hará retroceder y tener que volver al punto de partida, limitando nuestro entrenamiento y reavivando viejas molestias.

Signos y consecuencias de un mal mantenimiento de callos:

Callos duros, secos e irregulares: 

Los callos son capas de piel “muerta” acumulada que si no se hidratan se convertirán en un bulto duro que se engancha y se nos clava haciendo que el dolor vuelva a nuestra rutina. Si no hidratamos lo suficiente el callo se irá volviendo duro, rígido y tomando una forma con aristas que facilitará enganchones, pellizcos... 

Crecimiento interno del callo:

Si no limamos periódicamente el callo puede continuar el sobrecrecimiento hacia las capas más profundas de la piel, de manera que las rompen causando mucho dolor. La piel que hay alrededor del callo se inflama y se irrita, puedes identificarlo porque la piel de alrededor del callo se ve más oscura, como amoratada y por una hipersensibilización de la piel que se traduce en dolor al más mínimo roce.

Desprendimiento de callos:

Si dejamos crecer el callo sin limarlo y además no lo hidratamos lo suficiente terminará desprendiéndose, o bien en un enganchón durante el ejercicio o bien por su propio peso y falta de flexibilidad de la piel. Cuando se produce un desprendimiento traumático del callo se abre una herida en nuestra piel que debe cicatrizarse antes de volver al ejercicio, sino se puede volver a abrir e infectarse al entrar en contacto con sudor, suciedad, magnesios… Una vez desprendido el callo tu piel tardará más tiempo en volver a regenerarlo pues antes debe recuperarse de la herida.

 

Aunque lleves años o meses con tus callos y nunca te hayan dado problemas, puede que de un día para otro empieces a notar una molestia que se transforme en dolor. Esto no significa que tus callos estén “heridos de muerte” sino que se han desequilibrado.

Las causas pueden ser muchas: usar un nuevo magnesio que reseca más tu piel, cambiar de gel en la ducha, cambios en la alimentación, la época del año (ambientes más fríos y secos)… todo ello puede afectar a tu microbiota (capa protectora de la piel) debilitándola y haciendo más necesaria el mantenimiento de tus callos. Este 2020 es más proclive a que se te desequilibren los callos debido al uso masivo en rocos y gimnasios de magnesio líquido (alcohol + magnesio) y, por supuesto, de los geles hidroalcohólicos. Para contrarrestar sus efectos debes hidratarte más que nunca las manos, ya que la aparición de grietas y de callos dolorosos están acechando.

Callos doloridos y resecos

Si se te han ido de las manos los callos (badabum tsss) y te empiezan a doler, te proponemos un tratamiento de choque:

Tratamiento eficaz de emergencia para callos doloridos

Reblandecer un poco el callo y devolverle elasticidad, sumerge las manos en agua tibia durante unos 10 minutos y después lima (levemente) con una lima suave o una piedra pómez. Ten cuidado de no pasarte, la piel estará más débil y es fácil que te pases. Tras reblandecer y rebajar el callo échate crema hidratante, mucha, sin miedo, un buen pegote y tápalo durante la noche con guantes o una venda de algodón.

Con este tratamiento reblandecerás el callo lo que ayudará a tu piel a recuperar terreno. Sigue hidratándote bien las manos unos de días más, aunque debería convertirse en hábito para mantener siempre tus callos en buen estado.

Si te sigue doliendo probablemente se deba que aún tienes que perder un poco la hiperqueratinización (acumulación de capas de piel muerta), es decir, perder un poco el callo, lamentamos decirte que debes parar unos días y repetir el procedimiento de hidratación y lima.

¡Fuerza bitxo!