¿Por qué se enquistan los pelos? - Depilación masculina

La depilación masculina lleva años normalizada. Y si hablamos de deportistas lleva décadas popularizada, por lo que no debería suponer ningún problema, pero la realidad es que para muchos deportistas sigue siendo una “tortura”.

Y no nos referimos a solo al momento de depilarse, que esto en parte depende del método escogido sino a la temida salida de pelos, y sus consiguientes pelos enquistados que duelen y marcan la piel. Para ahorrarte tiempo, si estás en este post es por que ya tienes algún pelo enquistado, si es así te recomendamos que uses nuestro bálsamo regenerante: que tiene ingredientes para ayudar a la recuperación de la piel dañada como la caléndula y manzanilla para la inflamación e irritación y para la cicatrización como el hipérico o el espliego con propiedades antibacterianas.

¿Por qué se enquistan los pelos?

En primer lugar decir que este no es un problema exclusivo masculino, sino que a las mujeres también les pasa, pero si bien es cierto que en menor medida. 

Hablamos de un pelo enquistado cuando un vello al crecer no es capaz de romper la epidermis, se curva y comienza el crecimiento de forma interior.

El resultado es una piel irritada, con molestos bultitos rojos que, en algunos casos, evolucionan a pequeñas úlceras con pus.

Los pelos enquistados pueden darse en cualquier zona de piel y de forma natural, pero las zonas de piel afeitadas o depiladas (más con cera) son más propensas a que el pelo se enquiste, dado que las puntas del vello son más afiladas y penetran la piel con más facilidad.

Causas de por las que se enquistan los pelos:

Tipo de vello:

Las zonas con mucha densidad de vello y donde este es más rizado y grueso, el rizo favorecerá que una vez cortado vuelva a introducirse en la piel.

Estado de la piel:

Las zonas de piel con roce suelen regruesarse para soportar el roce tanto de piel con piel como de prendas de ropa ajustada (ropa interior, cinturón, tops…) por lo que al vello le cuesta más romper esa última barrera en axilas, ingles, cintura, culo…

Además estas zonas de piel suele ser propensas a que las células muertas de piel y la suciedad obstruyan el folículo (la suciedad permanece más tiempo pegada a la piel y no se cae como en otras zonas de piel), por lo que obliga al pelo a crecer lateralmente en lugar de hacia arriba.

Grosor del vello:

La forma de depilación afecta, la depilación con cuchilla es la más propensa a generar pelos enquistados por dos razones: dejan el pelo “afilado” y es más fácil que “vuelva” para dentro y la cuchilla se reutiliza pero no se guarda de forma esteril por lo que es probable que si has tenido algún pelo enquistado infectado “extiendas la infección” de una depilación a otra.

Además es importante la dirección del rasurados, siempre a favor del crecimiento del pelo.

Cómo evitar los pelos enquistados:

Tipo de depilación:

Si eres propenso los pelos enquistados debes intentar priorizar la depiliación con láser o con luz intensa pulsada o utilizar cremas depilatorias. 

Si te depilas con cuchilla: por rapidez y comodidad debes saber que es el peor método de depilación para tu piel ya que es el que más reseca y daña la piel. Recomendación para minimizar los riesgos de depilarse con cuchilla:

  • Utiliza siempre una cuchilla nueva que sea específica para la depilación, ya que estas cuentan con varias hojas para facilitar el corte del vello, minimizando el daño sobre la piel y si escoges las que incorporan bandas hidratantes de aloe vera u otro producto.
  • Afeita siempre en el sentido de crecimiento del pelo y sin “apurar demasiado” para no dañar tu piel.

Si te depilas con cera: es un método más duradero y seguro que la cuchilla pero también debes tener en cuenta alguna recomendación:

  • Al contrario que con la cuchilla, debes depilarte a contrapelo.
  • Controlar la temperatura de la cera que no supere los 43º (la cera se funde aproximadamente a los 55º aproximadamente). 
  • Extrema la limpieza (y secado) de tu piel con anterioridad, para evitar heridas y o que la suciedad de tu piel penetre en los poros abiertos e irritados.

Exfoliación e hidratación:

Es importante exfoliar la piel con frecuencia e hidratarla periódicamente para eliminar las células muertas y facilitar la salida del vello.

Además lograrás una piel flexible y resistente.