Recuperarte nivel TOP: 2 cosas que no sabías que pueden marcar la diferencia

Dormir bien, realizar una recuperación activa en las 24 horas posteriores y comer comida de verdad sabemos que ayudan, pero hoy queremos hablarte de dos trucos que pueden marcar la diferencia.

Se trata de las virtudes del masaje post ejercicio y de la rutina de cuidado de piel. ¿Quieres saber más?

Según un reciente meta-análisis el masaje tras el entrenamiento está asociado a la menor aparición de dolor muscular de inicio retardado. ¿Quién se puede resistir a la disminución de músculos doloridos tras una buena turra con la bici o corriendo por el monte?

El efecto en tus músculos de un buen fisioterapeuta se puede potenciar con productos para la recuperación muscular que contengan árnica o mentol. Hoy nos pondremos un poco más técnicos para contarte cómo funcionan estos ingredientes tan de moda. ¿Será merecida?

Masaje pos entrenamiento con mentol y árnica:

En el caso del árnica la fama es merecida, ya que se trata de un potente antiinflamatorio que actúa disminuyendo la producción de citocinas proinflamatorias. ¿Las qué? Pues bien, básicamente disminuye las sustancias que median la inflamación en el cuerpo. Y es por esto que la ESCOP (European Scientific Cooperative on Phytotherapy), que es la madre del cordero en fitoterapia en Europa, aprueba su uso en dolores musculares y contusiones. Es más, la EMA (Agencia Europea del medicamento) apoya este uso. Sin embargo, la concentración en la crema/producto es fundamental para su efectividad. Busca cremas con alta concentración de árnica y notarás la diferencia.

El mentol tiene efectos refrescantes y refrigerantes. Se utiliza principalmente para aliviar dolores musculares y articulares. Actúa como un potente estimulante de los receptores del frío de nuestra piel, produciendo una gran sensación de enfriamiento especialmente cuando se inhala o se aplica sobre la piel. Por otra parte, el efecto ligeramente irritante del mentol produce una dilatación vascular local, en concentraciones altas puede llegar ser anestésico.

El segundo consejo que te damos para una recuperación de 10 es cuidar tu piel tras el ejercicio físico.

Y es que los problemas de piel que pueden surgir durante el deporte son incontables: rozaduras, ampollas, cortes, rasguños, desprendimiento de callos, quemaduras solares, hematomas… si has sufrido alguno de ellos no hace falta que te cuente que no tratar estas lesiones rápidamente pueden afectar tu próximo entreno o aventura.

Estos surgen de la propia actividad deportiva, pero es que el sudor puede agravar el daño a nuestra epidermis si permanece mucho tiempo en la superficie. Su alto contenido en sodio puede causar deshidratación, otros componentes como el amonio y la urea pueden causar irritación e inflamación.

Si además el deporte es al aire libre el viento y el sol además causan daño en la superficie de nuestra piel, manteniéndola más expuesta y permeable y más proclive a daño.

No te cuento si además tienes dermatitis atópica, rosácea, piel sensible o eres más blanco que una aspirina.

Consejos generales para cuidar tu piel

  • Eliminar el sudor cuanto antes: dúchate y cámbiate de ropa. Usa ropa transpirable durante el deporte
  • Rehidrátate por dentro: ¡¡¡agüita fresca!!!
  • Trata cualquier afección de la piel que haya surgido durante la actividad
  • En tu rutina diaria hidrata tu piel con una buena crema que contenga lípidos y humectantes. No es por presumir pero nuestra crema de manos esta repletita de ambos.
  • Usa protección solar durante la actividad deportiva
  • Ten una rutina de cuidado más intensivo en función del deporte que realices:
    • Escalada, crossfit, ocr, calistenia, piragüismo: rutina cuidado de manos
    • Running, bici, senderismo: superhidratación en las zonas de roce, pre, durante y post actividad física
    • Karate, escalada, senderismo, running: rutina cuidado de pies.

Así que ya sabes máquina, incorpora unas buenas manos a tu rutina deportiva y cuida tu piel y recupérate de tus entrenos y aventuras como un pro.