Riesgos y causas de callos gruesos en los pies del deportista

En deportistas  es muy habitual tener callos en la planta de los pies. 

Cuando la planta del pie se vuelve ‘insensible’ debe a un crecimiento durante años del callo.

Callo plantar, o callo en la planta del pie del deportista:

Con cada entrenamiento, carrera, salto… el pie del deportista se ve sometido a una presión superior a la normal, y con cada impulso, cambio de trayectoria tiene que hacer frente a torsión y fricción. Para evitar las ampollas y para protegerse durante años el pie del atleta va creando un callo en la planta del pie. En realidad crea dos callos, uno en la almohadilla y otro en el talón.

Este tipo de callos se producen por una acumulación y compactación de células muertas de piel, lo que provoca una queratización de la piel.

Hasta aquí todo bien, es un mecanismo de defensa funcional del cuerpo humano. El problema vienen cuando hay un crecimiento excesivo del callo y/o falta de hidratación.

Crecimiento excesivo de los callos plantares

Como hemos comentado el callo se produce por acumulación de capas de piel muerta, lo normal es que con el roce con los calcetines, lavado de pie en las duchas y algún limado ocasional el callo se mantenga a raya. Es decir, vaya perdiendo la capa exterior al mismo ritmo que va generando.

Si esto sucede el callo se va renovando y contaremos con un callo sano y protector. Pero si por el contrario el callo se va engrosando podemos llegar a tener un problema importante. 

Para evitar que engrose puedes utilizar nuestro bálsamo antifricción para las jornadas más largas, para cuando estrenas calzado, una ruta complicada… hidratarás y protegerás tu callo durante horas. Ya se sabe… más vale prevenir que curar.

En primer lugar si se engrosa demasiado no hablamos solo de un problema estético sino que nos puede llegar a provocar una lesión mucho más grave.

Causas por las que se produce un engrosamiento acelerado de los callos de los pies:

  • Utilizar calzado inadecuado a tu pisada, grande o pequeño.
  • Utilizar calzado fabricado con materiales muy duros, no adaptables: como los gatos, determinadas botas, uso de raquetas, skys...
  • Utilizar calcetines inadecuados para tu tipo y nivel de ejercicio.
  • Falta de hidratación del callo (acelera la muerte de la epidermis, aumentando las capas de piel que se van acumulando).
  • Mantenimiento insuficiente del callo, poco o mal limado.

Riesgos de callos en los pies de deportista

  • Modificar la pisada ocasionado problemas posturales y lesiones musculares.
  • Si esto sucede probablemente comencemos a generar callo en otras partes del pie y si el problema continúa podemos llegar a deformar el pie. Con el escalado de la problemática de encontrar calzado y plantillas que se adecuen a nuestro pie y sus problemas de pisada consiguientes.
  • Grietas e infecciones: si el callo no tiene un buen mantenimiento (hidratación y limado periódico) es muy probable que termines con grietas en el talón. En estas grietas (fisuras en la capa protectora que es la piel) se acumula sudor, humedad y suciedad lo que es el ambiente perfecto para el crecimiento de bacterias.
  • Desprendimiento íntegro del callo generando una herida. En este caso te recomendamos nuestro bálsamo regenerante, te ayudará a recuperar tu talón en tiempo récord.
  • Grietas e infecciones.

Para mantener sanos tus pies con unos callos flexibles y protectores te recomendamos nuestro post de RUTINA DE CUIDADO DE PIES Y CALLOS DEL DEPORTISTA.