Volver a la rutina deportiva: reto físico y mental

Llega septiembre y con el la vuelta al “gym”. Y como la vuelta al cole… hay que volver a empezar, otra vez.

El verano supone un descanso de nuestra rutinas, dar a nuestro cuerpo un descanso y permitirnos vaguear, algo muy necesario para nuestra salud física y mental. Pero eso implica que llegamos a septiembre en un estado físico diferente al que dejamos en junio. Por eso nuestros entrenamientos (frecuencia e intensidad) deben ser diferentes. 

Riesgos de empezar los entrenamientos en septiembre a tope:

  • Lesión muscular: varios meses a otro ritmo o incluso sin entrenamientos hace que nuestros músculos pierdan fuerza, inercia y se olviden de los movimientos. Empezar con menos cargas, repeticiones y con más atención es importante para evitar luxaciones, roturas fibrilares…
  • Ampollas y callos: volver al gimnasio implica que nuestras manos deben volver a prepararse para los aparatos.
  • Cansancio y ahogo: es normal que las primeras semanas no corras los mismos km y que tampoco llegues igual al final, no te presiones deja que tus pulmones y sistema circulatorio vuelvan a coger ritmo.

Todo esto hace que lo que una temporada te recargaba las pilas y te impulsaba a cumplir tus metas esta se te haga bola e incluso pienses en abandonar. Pero tranqui, que tiene solución.

En medicina se habla de facilitar la adherencia a los tratamientos de los pacientes, de este modo promueve que no se salten visitas médicas, tratamientos o rutinas. 

Pues en deporte debemos hacer lo mismo nuestro cuerpo necesita adaptarse y que la actividad física le resulte agradable y para ello la mente es súper importante: si cada vez que vamos al gym volvemos con agujetas, dolores y las manos destrozadas nuestra mente encontrará 1001 razones cada día para no ir.

Para facilitarte la vuelta a la rutina, te damos:

4 tips para no abandonar el gimnasio antes del primer mes:

    1. Prepara un plan in crescendo: ajusta tiempo de entrenamiento, ejercicios e intensidad de estos desde suave-moderado a los ritmos pre-vacacionales
    2. Objetivos y metas reales: cuando planifiques tus entrenamientos (que es básico para lograr resultados) fija unos objetivos claros y reales (llegar a marchas de 25km, rebajar tu marca de tiempo en x segundos, pasar a escalar 8b…). Pero sobre todo sé paciente y no pretendas que el 30 de septiembre estés como el 30 de junio.
    3. Evita y minimiza las agujetas y piernas pesadas: ayudar a tu cuerpo con las consecuencias del ejercicio es una buena idea, tu mente no pondrá tantas excusas para ir a entrenar. Te proponemos que después de entrenar hagas una rutina de “por si acaso” con el Bálsamo Bóreas (con su frescor y ayuda a la circulación o el Bálsamo CBD con árnica y cannabidiol para la inflamación y molestias.
    4. Ayuda a tu cuerpo a entrar en calor antes de entrenar: para despertar tus músculos antes de iniciar la tarea gracias a una mejora de la circulación con nuestro Bálsamo Pyros.
    5. Inicia la temporada con una rutina de cuidado de manos: para formar y mantener unos callos flexibles y resistentes. Ya os hemos hablado del tema de que cuidar tus callos es ayudarte en tus entrenamientos. Para esto tenemos el kit cuidado de manos y cuidado de manos pro, con nuestra crema regenerante, bálsamo regenerante (para cuando necesitas un extra de cuidado e hidratación) y la lima.
    6. Ajusta tus entrenamientos a tu biorritmo: te animamos a descubrir si eres alondra o búho según tu ciclo circadiano.

En deporte muchas veces se olvida que lo importante que es hacer que el entrenamiento sea agradable, que nos sirva no que sea una tortura.

Si quieres que esta temporada sea productiva, no caer en lesiones tempranas o que la pereza te gane, debes planificar una vuelta fácil e indolora a la competición.